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Cerveza Die M:
La de los monjes cerveceros

La microcervecería de la familia Allan es una de las más antiguas de nuestro país y una de las precursoras del boom que viven la cerveza artesanal.
Hace 10 años que Guillermo Allan descubrió el mundo de la microcervecería, viajaba por Europa cuando se topó con unos bares que producían su propia cerveza. Le gustó la idea y se la guardó en la cabeza. Dos años después se inaguraba la fábrica en Valdivia de Paine, Buin.“Guillermo siempre ha sido así”, cuenta su hermana Brenda Allan, la Gerente Comercial de Cerveza Die M.
En esos años la cerveza artesanal era un verdadero misterio, por lo que ningún banco se la jugó por financiar el proyecto. Cuando el dinero no está aquí hay que ir a buscarlo allá, donde los Húngaros que siempre miraron con buenos ojos la iniciativa de Guillermo. “Compramos la infraestructura de la fábrica en Hungría, fueron ellos los que nos dieron el crédito directo, nos instalaron la fábrica y después le pusimos la marca Die M”, Confesó Brenda. La fábrica de Buin produce actualmente alrededor de unos 25 mil litros mensuales, sin embargo su capacidad es de 45 mil litros por mes.
Con la microcervecería andando era necesario tener el medio para dar a conocer su nuevo producto, por lo que se la jugaron por abrir el año 2001 Die M pub, ubicado en General Holley en el ya difunto barrio Suecia en providencia. “Era un lugar súper bonito, con muy buena decoración, la idea era tener la cerveza y un lugar donde venderla, con la exclusividad para la cerveza DieM”, cuenta Brenda. Antes de inagurar el local del barrio Suecia la cerveza Die M se comercializaba como Shop porque durante esos días no tenían botellas, sólo barriles. Lamentablemente la cerveza artesanal no lograba suficientes adeptos y Suecia se sumergía en la delincuencia.
A pesar del fracaso con el pub, no se bajaron los brazos, “si no tienes buena onda con lo que vendes, no lo vas a lograr vender” como dice Brenda, por lo que con el tiempo se adueñaron de su primer cliente, un local ubicado en Bilbao que ya tenía su fiel clientela. Es en este lugar donde realmente comienza la gran historia de la cerveza Die M, es ahí donde todo adopta significado. Como la planta se logró gracias al apoyo de los cerveceros húngaros al local se le bautizó como Budapest y como la cerveza Die M significa “Los Monjes”, sentaron a un par de estos franciscanos en el techo abrazando un barril de cerveza. Sin duda les dio resultado, a parte de notoriedad.
Brenda Allan
Budapest se impuso como marca, dos años después abrieron el local de Irarrázabal y en noviembre de 2006 comenzaron a embotellarla. Con el boom de la cerveza artesanal, el mercado exigió poder acceder a ella no sólo en Shop, “Antes no teníamos botellas, pero Cristalerías Chile comenzó a abastecer a todos los microcerveceros del país, si te fijas son todas las botellas iguales”, dijo Brenda Allan.
Sus cervezas
 
La cerveza artesanal tiene sus mandamientos, sus leyes, esas cosas que la hacen ser aún mejor. Es por esto que en su elaboración se exige que sólo se trabaje con cebada, lúpulo, levadura y agua, tal como lo estipula la ley cervecera de Alemania que data de 1516 y que como dice Die M, respetan. “No tenemos componentes extras en nuestra cerveza, éstas se diferencian por la malta (la cebada malteada), nosotros compramos el tostado o malteado necesario para producir los distintitos tipos de cerveza”, responde la gerente comercial Brenda Allan.
La tostada para la cerveza negra (Dunkel)
La caramelo para la cerveza roja (Rot)
La malta pilzen para la rubia (Helles)
Sin embargo, de las tres la preferida del público es la cerveza Helles, porque es de gusto popular, la gente está más acostumbrada a la cerveza rubia por lo que tiene mayor consumo.
  
¿2009?
La cerveza artesanal es difícil de exportar, ya que embotellada no tiene mucha duración al ser sin filtrar (dos meses). Sin duda Die M pretende seguir adquiriendo adeptos, principalmente en la región Metropolitana que es en donde aún la cerveza artesanal no arranca al igual que en otros sectores del país. ‘‘Estamos pronto a vender nuestra cerveza en un local en Santa Isabel con avenida Italia. También queremos expandirnos a otras regiones y abarcar la mayor cantidad de locales nocturnos”, asegura Brenda.
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